La noche del pasado miércoles 6 de marzo, dos hombres armados dispararon contra Carmen Adriana Méndez Sánchez, cuando caminaba por el barrio El Rodeo, al oriente de Cali, Colombia.

La mujer recibió primero un tiro en la pierna izquierda, luego el otro sicario la volvió a atacar. Ambos se alejaron cuando pensaron que estaba muerta. Los vecinos del sector que la fueron a auxiliar confirmaron que no tenía signos vitales, así que en vez de conseguir una ambulancia llamaron a la policía.

Al llegar la patrulla volvieron a verificar que no había signos vitales, por lo que reportaron el homicidio al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía para que hiciera el levantamiento del cadáver.

 

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El equipo forense dispersó la zona, recogió pruebas del ataque y alistaba la bolsa para protección y traslado del cuerpo. Habían transcurrido unos 50 minutos que ocurriera el hecho, según los testigos.

Cuando se disponían a levantar el cuerpo la mujer, de 33 años de edad, movió los brazos y se sentó pidiendo ayuda, ante la mirada atónita de las autoridades y las personas que observaban el suceso.

El procedimiento se suspendió y verificaron que aún seguía con vida, por lo que fue trasladada de inmediato al hospital Primitivo Iglesias. Los agentes del CTI, dijeron que nunca les había pasado eso y la comunidad enseguida empezó a hablar de una ‘resurrección’.

Sin embargo, de acuerdo a los expertos, lo que en realidad paso fue que la mujer sufrió un episodio de catalepsia, un trastorno nervioso repentino, que se caracteriza por la inmovilidad y rigidez del cuerpo, que en ocasiones hace parecer a la personas sin signos vitales.