El gobierno de Venezuela ha usado el petróleo desde hace mucho tiempo para fines políticos domésticos e internacionales, subsidiando bienes y servicios en el país y pidiendo favores en toda la región mientras despacha petróleo en términos generosos.

La Organización de Estados Americanos (OEA), que incluye a la mayoría de las naciones del Hemisferio Occidental, presentó el año pasado una moción para presionar a Venezuela a fin de que celebrara elecciones libres, liberara a los presos políticos y declarara una crisis humanitaria.

HOUSTON, 15 mayo (Reuters) – La petrolera estatal venezolana PDVSA ha comprado este año cerca de 440 millones de dólares en crudo extranjero y lo ha enviado directamente a Cuba en condiciones flexibles de crédito, que a menudo implicaron pérdidas, según documentos internos de la empresa a los que Reuters tuvo acceso.

Los envíos constituyen la primera evidencia documentada de que el país miembro de la OPEP adquiere crudo para abastecer a sus aliados regionales en lugar de venderles petróleo de sus propias reservas.

Venezuela realizó las entregas con descuentos, que no se habían informado anteriormente, pese a su gran necesidad de divisas para sostener su economía e importar alimentos y medicinas en medio de una escasez generalizada.

Las compras de petróleo en el mercado abierto para subsidiar a Cuba, uno de los pocos aliados políticos que le quedan a Venezuela, revelan el profundo deterioro de su sector energético bajo el gobierno del presidente Nicolás Maduro.