“Si Griezmann quiere seguir en el Atlético, seguirá”

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Cada partido del Atlético supone una nueva exposición en el escaparate mundial. Cada información que surge, ya sea desde Barcelona o desde Francia, en relación a su futuro más le alejan del Wanda Metropolitano. Incluso cada vez que un jugador de la plantilla o el propio Simeone toman la palabra siempre tiene que lidiar con la cuestión que tiene en vilo al mundo rojiblanco: la continuidad de Griezmann más allá de la presente temporada.

Si el pasado verano ya se desató un culebrón en torno a este asunto, en los próximos meses se vivirá la segunda parte. Entonces todo surgió después de que el propio Griezmann sembrara la duda con sus propias declaraciones apenas unos días de concluir la Liga. Había abandonado España tras botar al son de la afición en el último encuentro liguero del Calderón, pero nada más poner un pie en Francia comenzaron las ambigüedades cada vez que acudía a una entrevista: que si sus posibilidades de seguir en el Atlético eran de 6 sobre 10, que si quería crecer y ganar títulos…

Una situación que condujo al club a un estado de zozobra, pues a todo ello se unía la sanción de la FIFA que impedía inscribir nuevos jugadores. De ahí que los dirigentes rojiblancos tomaran el toro por los cuernos y enderezaran la situación con un aumento salarial con la que se obtuvo la promesa del delantero francés de seguir… al menos esta temporada. Un compromiso que se acompañó de una subida de la cláusula, de 100 a 200 millones, válida únicamente para este curso para disuadir a los clubes más ricos y evitar una desagradable sorpresa de última hora.

La esperanza

La idea del club es que si se acaba yendo no sea por una cuestión de dinero

El bombazo de la salida de Neymar rumbo al PSG había servido para poner al Atlético en alerta. Precisamente, una de las primeras soluciones de la Dirección Deportiva del Barcelona apuntaba a Griezmann. Incluso hubo una comunicación del propio Bartomeu con Gil Marín para sondear el pago de la cláusula. El consejero delegado rojiblanco se cerró en banda y debido a las buenas relaciones entre los clubes la entidad azulgrana desistió de su intención… pero no por ello se olvidó del francés.

Por ahí se explica la queja del Atlético ante la FIFA meses más tarde cuando Guillermo Amor dejó caer que se habían entablado contactos con Griezmann. Un diálogo que para no pocos protagonistas del universo fútbol se ha llegado a plasmar en papel en forma de precontrato para la próxima temporada. Incluso se habla de una cláusula de penalización mutua entre el propio delantero y el Barcelona si no cristaliza el fichaje. Sin embargo, en el Atlético se niegan a dar por perdido a uno de sus jugadores más determinantes, amparándose en que no le consta que a día de hoy tenga firmado nada con algún otro equipo que no sea el propio Atlético.

100 millones

Es el precio de la claúsula del delantero francés

“Griezmann tiene contrato con el Atlético y si quiere seguir aquí, seguirá”, deslizan desde los despachos rojiblancos sin ocultar que la intención del club pasa por lanzar una ofensiva total para que así sea, volviendo a mejorarle sus emolumentos y provocando que si Antoine acaba abandonando la entidad en junio no sea por una cuestión de dinero.

EN MANOS DE ANTOINE

Hace unas semanas, Simeone ya advirtió que si fuera por él haría todo lo posible para que Griezmann continuara en el Atlético. Pues dicho y hecho. Sus palabras nunca caen en saco roto en el club, así que ya está puesta en marcha toda la maquinaria para tratar de convencer al internacional galo de que en ningún sitio estaría mejor. Una seducción que más allá de las palabras pasa irremediablemente por rascarse el bolsillo. No queda otra, aunque a costa de satisfacer al delantero haya que reducir el número de efectivos de la plantilla tal y como ha sucedido tras el pasado mercado invernal.

La estrategia del Atlético está clara, poner sobre la mesa un contrato a Griezmann a la altura de lo que exige su caché, forzándolo a que en el caso de no desee continuar vistiendo la camiseta rojiblanca sea por otro tipo de cuestiones, como la ambición por crecer a nivel deportivo en un grande.

Por tanto, mientras que Gabi tomó la palabra el pasado domingo ejerciendo de capitán del Atlético para dejar claro que el vestuario se prepara para afrontar una hipotética salida de Griezmann al término de la temporada, en las oficinas del Wanda Metropolitano no cesarán en su empeño de hacer todo lo que esté a su alcance para mantener al francés en el proyecto de la próxima campaña hasta que sea el propio delantero el que comunique que en sus planes no está continuar defendiendo el escudo rojiblanco. El culebrón ya está servido.