La venta anual de coches en EE UU cae por primera vez desde la crisis

    Ligero cambio de tendencia en el sector de la automoción tras siete años de crecimiento. La venta anual de coches cayeron en Estados Unidos por primera vez de la Gran Recesión principalmente por una disminución en la demanda de utilitarios pequeños. El ejercicio 2017 se cerró, pese a la moderación, con un ritmo sólido de 17,2 millones de unidades vendidas en el año gracias a los vehículos de gran cilindrada.

    Las ventas quedan cerca de un 2% por debajo cuando se comprara con el registro en 2016. Es, en todo caso, el cuarto mejor año de la historia y la moderación no amenaza en principio a la rentabilidad de las compañías porque los modelos SUV, de crossovers y los pickups tienen un margen de beneficio más alto. Es ahí donde se está concentrando las presentaciones de nuevos modelos, como se vio en el salón de Los Ángeles.

    Los grandes fabricantes de coches ya salvaron hace un año el récord de 2015, por muy poco. El incremento inesperado en las ventas registrado en diciembre de 2016 fue suficiente entonces para encadenar siete años seguidos de incrementos. Pero el sector ya dio por hecho entonces que se había tocado techo en la demanda para comprar vehículos nuevos, que empezó a moderarse ese verano pese a los incentivos para dar salida al inventario.

    General Motors registró una caída del 1,3% en las ventas en 2017. El descenso en diciembre fue del 3,3% comparado con el mismo mes de 2016. En el caso de Ford Motor bajaron también un 1,1% en el año, pese a mejorar un 1,3% en diciembre. Fiat Chrysler despidió el ejercicio con un desplome del 8%, que se aceleró al 11% en diciembre. El descenso anual de Toyota fue del 0,6%. Volkswagen las mejoró un 5,2% y un 1,9% Nissan, mientras que Honda cerró plana.

    Las ventas de coches en EE UU tocaron fondo en 2009, cuando superaron ligeramente los 10 millones de unidades. De ahí escalaron hasta asentarse en los 17,6 millones de unidades anuales en diciembre de 2017. La proyección que hacía la propia industria es que se moderaran ligeramente a lo largo de 2017 para cerrar el año ligeramente por debajo de ese último máximo anual.

    Esta por ver ahora si esta caída se acelera, en parte porque se compran más coches usados y porque el alza de tipos de interés restringe el crédito. La National Automobile Dealers Association, el grupo que representa a los concesionarios, proyecta que las ventas de coches caigan a 16,7 millones de vehículos en 2018. Es una proyección muy similar a la que manejan Edmunds y Autotrade.