Jana Novotna, campeona de Wimbledon en 1998, muere a los 49 años

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La tenista checa Jana Novotna (Brno, 1968), campeona de Wimbledon en 1998, falleció este domingo a los 49 años “tras una larga lucha contra el cáncer”, según ha comunicado este lunes la Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés) en su página webLa ganadora de 17 Grand Slams —12 en dobles, cuatro en dobles mixtos y uno en individuales— pasó sus últimos días en su República Checa natal, rodeada de su familia.

Número dos del mundo en individuales y número uno en dobles, Novotna dejó su huella más grande en Wimbledon. El llanto sobre el hombro de la duquesa de Kent después de perder la final de 1993 a pesar de tener un 4-1 favorable en la tercera manga, forma parte de la historia del Grand Slam británico. Aquel día perdió ante Steffi Graf y, cuatro años más tarde, en el mismo escenario, cayó frente a Martina Hingis. Sin embargo, Londres aún le guardaba un espacio en su vitrina.

En julio de 1998, con 29 años y nueve meses, ya en el último suspiro de su carrera, logró ganar Wimbledon al vencer a Nathalie Tauziat por 6-4 y 7-6 (7-2) en 1 hora y 34 minutos. Durante la celebración de aquel título, la tenista checa fue hacia la duquesa para recibir la bandeja de oro y, esta vez sin el llanto atragantado de una derrota, recibió un cariño especial por parte de Catalina de Kent: “Ya te lo dije el año pasado. Y ahora me siento tan feliz como tú porque has ganado”, le comentó.

Un año más tarde, a los 30 años, Novotna se retiró del circuito profesional. “Wimbledon me trae recuerdos contradictorios”, admitió después la jugadora. “Viví allí uno de los peores momentos de mi vida y también lo más grande que me ha ocurrido. Y es muy probable que si no hubiera ganado aquel título, no habría decidido marcharme esta temporada”. Tras enterarse de la muerte de Novotna, desde el torneo inglés lamentaron la noticia y la describieron como una “verdadera campeona en todos los sentidos de la palabra”, asegurando que su triunfo de 1998 vivirá mucho tiempo en la memoria.

Contemporánea a grandes figuras como Steffi Graf, Gabriela Sabatini, Martina Navratilova, Arantxa Sánchez-Vicario y Lindsey Davenport, durante sus 14 años en el circuito profesional, Novotna ganó 24 títulos en individuales de la WTA y 76 en dobles. También sumó tres medallas olímpicas: la de bronce en individuales en los Juegos de Atlanta 1996, y las medallas de plata en Seúl 1988 y Atlanta. Con Checoslovaquia conquistó en 1988 la Copa Federación. En 2005 ingresó en el Salón de la Fama del tenis y en los últimos años se desempeñó como entrenadora. “Jana fue una inspiración tanto dentro como fuera de la cancha para quienes tuvimos la oportunidad de conocerla. Su estrella siempre brillará en la historia del tenis”, ha escrito Steve Simon, de la WTA, en un comunicado.

Martina Navratilova, Chris Evert y Conchita Martínez son algunas de las extenistas que también han expresado este lunes su dolor por el fallecimiento de Novotna. “El mundo del tenis está tan triste por la muerte de Jana Novotna… estoy destruida y no tengo palabras, Jana era una verdadera amiga y una increíble mujer”, escribió la checa nacionalizada estadounidense. Evert, cinco veces número uno del ranking mundial, resaltó la amistad que mantenían y la describió como una mujer “con integridad y honor”. Por su parte Martínez, también campeona de Wimbledon en 1994, lamentó la “terrible noticia” y que haya partido “demasiado pronto”.

Hana Mandlikova, su mejor elección

En los primeros años de su carrera, Novotna fue conocida principalmente por sus éxitos como jugadora de dobles. Fue recién a principios de los noventa que comenzó a cosechar palmarés a nivel individual cuando su compatriota Hana Mandlikova –ganadora de cuatro Grand Slam en los años ochenta- se convirtió en su entrenadora. Y en su mujer.

En enero de 1993 se casaron en la Alcaldía de Sidney, en Australia. Mandlikova había contraído matrimonio con el camarero australiano Jan Sedek para conseguir esta nacionalidad y liberarse de su pasaporte checoslovaco. A los pocos meses se divorció e inició una relación sentimental con Novotna cuando abandonó el tenis y se convirtió en su entrenadora.

“Fue muy duro en los primeros años porque Jana no quería trabajar”, explicó Mandlikova cuando Novotna anunció su retirada. “Le costaba comprender que ser profesional la obligaba a muchos sacrificios. Pero lo entendió, le metí un sentimiento de culpa que la hizo reaccionar”, aseguró entonces.

La llegada de Mandlikova supuso un gran cambio en la vida de Jana, tanto a nivel profesional como personal. Su primer éxito fue alcanzar la final del Abierto de Australia en 1991, y dos años más tarde disputar su primera final en Wimbledon.

En 1997, Novotna terminó segunda en el ranking individual de la WTA, temporada que coronó ganando el Masters al batir en la final a la francesa Mary Pierce. Tras lograr después su mayor éxito en el ya mencionado Wimbledon de 1998, un año más tarde volvió a acaparar las portadas por dos razones: su retiro de las canchas y su separación amorosa.

Este lunes, tras casi 20 años de aquella fecha, Hana Mandlikova expresó su lamento: “La echaremos de menos, no solamente sus amigos, sino todos los que forman el tenis checo y mundial. No la olvidaremos nunca”, destacó.

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