La heroína que surgió de entre los escombros del sismo del 2017 en la Ciudad de México. Fue homenajeada por su destacada labor como rescatista este lunes, reportó EFE.

Frida, una perra labrador de más de 10 años, ayudó en el rescate de 12 personas con vida, ha sido retirada de su trabajo en la Marina de México.

En la ceremonia en honor al can, un hombre vistiendo el uniforme de gala de la Marina, el almirante Eduardo Arredondo, le hizo una caricia y le entregó su juguete de retiro, “simbolizando el comienzo de su nueva vida”, dijo la Secretaría de Marina (Semar) en un boletín.

Nació el 12 de abril del 2009, labrador de color dorado, de carácter noble y destacada destreza e mucha inteligencia. Se desempeñó en las labores de búsqueda y rescate de personas dentro de la Unidad Canina y la de Búsqueda y Rescate Urbano de la Secretaría de Marina.

 

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En sus años de servicio participó en: el terremoto de Haití en el 2010, la explosión de la Torre de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el 2013, el terremoto de Guaranda en Ecuador en el año 2016 y los recientes sismos de Oaxaca y la Ciudad de México del 2017, localizando a un total de 12 personas con vida.

 

 

Fue en sus trabajos de rescate en la Ciudad de México donde la can se convirtió en emblema de los rescatistas con sus características gafas, chaleco y botitas.

La imagen de Frida llegó para quedarse, su dulce mirar a través de las gafas de plástico, su chaleco con la leyenda “Marina” y sus pequeñas botas han sido inmortalizadas en incontables playeras, muñecos, juguetes, libros y hasta piñatas.

El 19 de septiembre de 2017 el centro y el sur de México fue sacudido por un fuerte temblor de magnitud de 7,1, lo que causó la muerte de 369 personas, 228 de ellas en la capital, además de importantes daños patrimoniales.

Este movimiento telúrico ocurrió unos días después de que otro terremoto, el 7 de septiembre de 2017, dejara 98 muertos en los estados de Oaxaca, Chiapas y Tabasco, al sur del país.

El temblor del centro del país tuvo lugar el 19 de septiembre, el mismo día que el acaecido en 1985, que alcanzó una de magnitud 8,1, provocando 10.000 muertos – según fuentes oficiales- y 45.000 según la Coordinadora Única de Damnificados.