Federer (también) es el rey de los premios

Sabe Roger Federer que el tenis, hoy día, no admite escapatoria. Cada detalle cuenta. Por eso, el suizo amaneció este miércoles temprano, a pesar de que el día anterior había logrado el pase a las semifinales de la Copa de Maestros y abandonado el O2 cerca de la medianoche. A sus 36 años, el ganador de 19 grandes continúa preparándose como un profesional modélico y a las nueve de la mañana se reunió con su técnico, Ivan Ljubicic, para analizar su juego, cada día que pasa más perfecto, más pulcro, más exuberante. La noche previa había frenado al efervescente Alexander Zverev y firmado una victoria (7-6, 5-7 y 6-1) que se tradujo en un nuevo honor, el enésimo en su caso.

Ningún deportista individual, según establece la agencia Forbes ciñéndose estrictamente a la cantidad percibida por premios, sin incluir otras variables, ha ganado más dinero por sus éxitos deportivos que el tenista de Basilea. Hasta ayer lo era el golfista Tiger Woods, venido en los últimos tiempos a menos por su ajetreada vida personal, superado por un Federer que sigue facturando triunfos y dólares. En concreto, 110.235.682 desde que ingresó en el circuito profesional de la ATP, en 1998; es decir, 93,4 millones de euros (por los 93,3 del estadounidense) solo por sus éxitos con la raqueta, que parecen no tener caducidad porque esta temporada el suizo se ha levantado con toda su fuerza.

Federer ha sido el jugador de la élite que más trofeos ha ganado (siete) y el que mejor porcentaje tiene: 92,7% de victorias, 51 apariciones bien resueltas y únicamente cuatro derrotas. “Juego con libertad”, expresó después de reducir a Zverev en un duelo de marcado carácter generacional, 36 años y todo un imperio frente a los 20 añitos y el porvenir del alemán. “Creo que esta temporada me ha ayudado mucho el jugar de forma libre. En los momentos difíciles, intento sonreír. Pienso que a veces es importante recordarte a ti mismo que todo va bien, que las cosas están orden, ¿sabes?”, contó.

El de Federer es un caso extraordinario. Hace un año, a estas alturas, salía de una lesión y de estar medio curso parado, al tener que haber pasado por el quirófano debido a una rotura de menisco. Todo eran interrogantes: la edad, el parón, el rendimiento de la articulación después de la intervención. Muchas dudas. Sin embargo, el actual número dos siguió introduciendo novedades en su registro y recobró todo el esplendor. De hecho, ha sido el único de los primeros espadas del tour que no se ha sufrido una lesión significativa este año. Fueron cayendo sucesivamente todos: Novak Djokovic (30), Andy Murray (30), Stan Wawrinka (32)… y Rafael Nadal (31).

Ni squash, ni fútbol, ni esquiar… solo descanso

Federer sirve durante el partido contra Zverev, el martes en Londres.ampliar foto Federer sirve durante el partido contra Zverev, el martes en Londres. AFP

“Muchos jugadores están en los 30 o más. Antes, a los 30, muchos se estaban retirando: Edberg, Sampras… Era normal irte con 29, 30 o 31 años. Ahora esperáis que todo el mundo juegue hasta los 36 y cuando alguien se lesiona con 31 es como: ¡Oh, dios! ¿Cómo es posible?”, manifestó. “Creo que es sobre todo la edad, coincidencia”, continuó antes de deslizar una frase que algunos interpretaron como una referencia indirecta a Nadal: “Pienso que cuando te haces mayor quizá debes diseñar tu calendario de un modo diferente”.

Pìenso que cuando te haces mayor quizá debes diseñar tu calendario de un modo diferente

Después de revisar junto a su equipo los detalles de la noche anterior, Federer decidió tomarse el día libre. Nada de entrenar, de coger la raqueta. Su filosofía y su modus operandi han evolucionado hacia un mayor confort que le reporta beneficios. “Las cosas han cambiado, ahora veo todo de un modo distinto”, explicó; “ahora no debo entrenarme tanto como lo hacía antes. Es muy diferente a lo que hacía 15 años atrás, cuando me hubiera entrenado y me hubiera ido a jugar a squash; entonces, te preguntabas: ¿Por qué estoy tan cansado en las semifinales? ¿Por qué me duele de repente la ingle?” Quizá he jugado demasiado a fútbol en la hierba…”, bromeó.

“Ya no me ocurren este tipo de cosas. Ya no esquío como lo hacía en 2008… Hoy día los niños [tiene cuatro, dos parejas de gemelos] me mantienen ocupado mucho tiempo… y, además, tampoco quiero estar mintiéndole a mi entrenador”, cerró de modo distendido Federer, que tiene 95 títulos en su palmarés y ya no es solo el tenista más recompensado de la historia –adelantó a Novak Djokovic (93,1 millones) hace dos semanas, al ganar su octavo cetro de Basilea–, sino que su supremacía se extiende a todo el deporte. Tiger ya queda atrás. El 2017 será recordado como un año glorioso para Federer, el mejor en las pistas y rodeado de billetes fuera de ellas.

DIMITROV, TUNDA A GOFFIN Y A SEMIFINALES

Dimitrov se estira para intentar devolver la pelota.Dimitrov se estira para intentar devolver la pelota. REUTERS

Grigor Dimitrov sigue endulzando la mejor temporada de su carrera. El búlgaro, de 26 años y quinto en el ranking mundial de la ATP, rubricó una abultada victoria frente a David Goffin (6-0 y 6-2) y selló su acceso a las semifinales del torneo. El belga, pese a la derrota, mantiene sus opciones de pasar, ya que batió a Rafael Nadal en la primera jornada del grupo.

En el otro bloque, hoy Federer se enfrenta (15.00, Movistar+ Deportes 2) al croata Marin Cilic, ya eliminado. En el otro partido del día (21.00), el joven Alexander Zverev y Jack Sock se disputan la segunda plaza, ya que Federer (dos victorias) fue el primer semifinalista.