El FC Barcelona regresará a Estados Unidos el próximo verano para, tomando parte de la International Champions Cup, realizar parte de su pretemporada con la disputa de tres partidos en Los Angeles, Dallas y San Francisco que le enfrentarán a Tottenham, Milan y Roma entre el 28 de julio y el 4 de agosto.

Será la octava presencia del Barça en tierras estadounidenses y, por primera vez desde 2009, el segundo año consecutivo de viaje, aunque en esta ocasión la expedición comandada por Ernesto Valverde estará huérfana de sus estrellas, teniendo en cuenta que el Mundial de Rusia termina el 15 de julio y que la mayor parte de los internacionales de la plantilla azulgrana estarán todavía de vacaciones.

La primera fase del Mundial concluye el 28 de junio y entre el 30 y el 3 de julio se disputarán los octavos de final del torneo, por lo que la lógica apunta a que los Messi, Suárez, Ter Stegen, Coutinho, Rakitic, Dembélé, Piqué y demás no se habrán todavía incorporado a la pretemporada azulgrana.

Teniendo en cuenta que Rusia apunta a ser el Mundial con mayor representación de futbolistas del Barcelona, es una evidencia que la gira se resentirá en este aspecto y que la expedición que se traslade a Estados Unidos estará huérfana de muchas estrellas y completada con jugadores del segundo equipo.

Cillessen, Denis Suárez, Aleix Vidal, Paco Alcácer y, probablemente, Sergi Roberto serían a día de hoy los únicos futbolistas con presencia asegurada en la gira y dependiendo de la suerte de las selecciones con representación azulgrana en Rusia podrían, quizá, incorporarse otros si cayeran en la fase de grupos. De hacerlo en los octavos de final su desplazamiento sería más improbable aunque esa cuestión se estudiaría en su momento.

La directiva de Bartomeu tiene ya sobre la mesa el plan, que deberá aprobar oficialmente en próximas fechas y que incluirá una visita de rigor a la sede de Nike antes de desplazarse a Los Angeles, donde se concentrará durante 11 días. Allí debutará frente al Tottenham el 28 de julio, viajará a Dallas para jugar frente al Milan el día 31 y finalmente, el 4 de agosto se trasladará a San Francisco, donde jugará ante la Roma en lo que será su reencuentro tras la debacle de la Champions antes de volver directamente a Barcelona un día después.

La pasada temporada el Barça ingresó cerca de 17,5 millones de dólares por la gira que le enfrentó a Juventus, Manchester United y Real Madrid, suponiendo el Clásico que se disputó en Miami un evento de primera magnitud y que, en general, ha provocado que entre la junta azulgrana haya prevalecido el interés financiero a pesar de que el calendario será muy exigente ya de entrada en agosto con la disputa de la Supercopa de España.

El Barcelona viajó por primera vez a Estados Unidos en 2003, bajo el mando de Frank Rijkaard y disputando partidos frente a Juventus, Milan y Manchester United. Su segunda experiencia fue en 2006 jugando contra Chivas, América y New York Red Bulls. El tercer viaje, ya con Guardiola en el banquillo, fue en 2008 y enfrentándose nuevamente a Chivas y New York Red Bulls.

 

Repitió experiencia en 2009 con duelos contra Los Angeles Galaxy, Seattle Sounders y Chivas para regresar dos años después, en 2011, repitiendo con Chivas, reencontrándose con América y jugando también con Manchester United.

 

Pasaron cuatro años hasta su nuevo viaje y en 2015, en el segundo curso de Luis Enrique como entrenador, el Barça disputó partidos con Galaxy, Manchester United y Chelsea, siendo la última gira la de 2017, ya con Valverde y que se cerró con el Clásico de Miami tras enfrentarse a Juventus y ManUnited.