Una mujer de Alabama, cuyo feto murió tras recibir un disparo durante una pelea, fue acusada de homicidio involuntario, mientras que la mujer acusada de dispararle fue liberada.

Este estado ratificó el pasado mayo una polémica ley que prohíbe casi todos los casos de aborto y desafía así la legalidad de esta práctica en los Estados Unidos, consagrada en un fallo del Tribunal Supremo de 1973.

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Marshae J., de 27 años, fue acusada este miércoles por el jurado del condado de Jefferson. La mujer cinco meses de embarazo cuando Ebony Jemison, de 23 años, le disparó en el estómago el pasado diciembre en un enfrentamiento que supuestamente estaba relacionado con el padre del feto, según información del diario local Al.com.

Primero, la mujer fue acusada de homicidio involuntario, pero el jurado se negó a acusarla después de que la policía apuntara que la investigación determinó que Marshae J. comenzó la pelea, y que Jemison finalmente disparó en defensa propia.

El teniente de la policía de Pleasant Grove, Danny Reid, dijo que el feto “dependía de su madre para evitar que sufriera daños”. Una respuesta que ha desatado la indignación de los defensores de los derechos de las mujeres.

“El estado de Alabama ha demostrado una vez más que, en el momento en que una mujer queda embarazada, su única responsabilidad es producir un bebé vivo y saludable. Además, considera que cualquier acción que pueda impedir ese nacimiento es un acto criminal, dijo Amanda Reyes directora del Fondo Yellowhammer, que presta asistencia y fondos a mujer que busque atención médica en una de las 3 clínicas abortivas de Alabama. 

 

Dicha organización forma parte de la Red Nacional de Fondos para el Aborto, que tiene como objetivo ayudar a las mujeres a superar las barreras financieras y logísticas que restringen el acceso al aborto.

La mujer que ha perdido a su feto será transferida a la cárcel del condado de Jefferson, donde será retenida con una fianza de 50,000 dólares. “Nos comprometemos a asegurarnos de que Marshae sea liberada de la cárcel bajo fianza, asistiendo con su representación legal y trabajando para garantizar que reciba justicia por los múltiples ataques que ha sufrido”, sentencia esta activista por los derechos de las mujeres.