Al menos once muertos y 25 heridos en un atentado suicida en Kabul

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Al menos 11 personas murieron y 25 resultaron heridas este jueves en Kabul cuando un atacante suicida hizo estallar su carga cerca de una manifestación, informó un portavoz oficial. El Estado Islámico ha reivindicado la autoría del atentado, según la agencia Amaq.

“Podemos confirmar hasta el momento que han trasladado 11 cuerpos a nuestros hospitales, así como 25 heridos”, informó el portavoz del Ministerio de Salud, Wahid Majroh.

El atentado suicida tuvo lugar hacia las 20.45 locales en el área de Banaee, en el este de Kabul, durante una pequeña manifestación de residentes de la capital afgana, dijo a Efe el portavoz del Ministerio afgano de Interior, Nasrat Rahimi. El objetivo del atentando eran los policías que custodiaban la manifestación, aseguró Rahimi.

“Se trata de un ataque suicida contra las fuerzas de seguridad de la zona, aunque todavía estamos recopilando detalles sobre las víctimas y otros aspectos del ataque”, subrayó el portavoz.

Una fuente policial, que pidió el anonimato, reveló a Efe que “al menos cinco policías” murieron, a la vez que añadió que las víctimas del atentado podrían aumentar, ya que el recuento es complicado al haber sido trasladas a diferentes hospitales de la capital.

El Hospital de Emergencia de Kabul, a donde suelen trasladar a las víctimas del conflicto afgano, informó a través de su cuenta de Twitter de que “al menos 20 heridos” por la explosión fueron trasladados a su centro quirúrgico.

Kabul, objetivo terrorista

El ataque se suma a la ya larga lista de atentados en Afganistán, donde el Estado Islámico ha multiplicado su actividad, y concretamente contra la minoría chiita en Kabul. El más sangriento tuvo lugar el 31 de mayo, cuando un camión bomba mató a 150 personas e hirió a cerca de 400. Los yihadistas del IS han multiplicado recientemente sus ataques en

El mes de diciembre ha sido también especialmente duro para el país. El día de Navidad morían siete personas en un atentado contra la inteligencia afgana, tres días antes un kamikaze hacía estallar un vehículo militar matando a seis policías. El día 28 morían al menos 40 personas en otro atentado suicida reivindicado también por el Estado Islámico.

Las fuerzas de seguridad afganas, debilitadas por las deserciones y la corrupción, pierden cada año a miles de hombres, aún más desde 2014 cuando la coalición internacional liderada por Estados Unidos se retiró del país.

En 2016 unos 6.800 soldados y policías murieron, un aumento de 35% en relación al año anterior, según el Sigar, un organismo militar estadounidense.